Budapest es una ciudad grande y muy rica en historia y si bien puede ser el destino ideal para una escapada de fin de semana, si lo que quieres es conocerla a fondo y disfrutarla como merece vas a necesitar algún día más. Todo depende del tipo de viaje que tengas en mente.
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Tiempo mínimo para visitar Budapest
Naturalmente, puedes pasar un día en Budapest si te pilla de paso o como escala dentro de un viaje, pero realmente apenas vas a conocer nada de la ciudad. En dos días ya te daría tiempo a disfrutar relativamente de una de las partes en que se divide (ya sabéis que el Danubio separa Buda de Pest). Si optases por Buda, siguiendo un recorrido organizado, podrías ver lo esencial en un día e incluso disfrutar de parte de Pest en el otro. Si optas por Pest los dos días te van a resultar un poco justos ya que cuenta con una mayor oferta de ocio, pero optimizando podrías llegar a ver lo fundamental. Luego, llegados a este punto, está claro que si necesitamos un día para los esencial de Buda y dos para Pest, el tiempo mínimo adecuado sería de 3 días. Aunque si cuentas con más tiempo siempre vas a poder disfrutar más y conocer las maravillas de la ciudad más en profundidad.
Budapest en 3 días
Como acabamos de decir, 3 días es el tiempo ideal para conocer lo esencial de Budapest sin correr como un pollo sin cabeza por la ciudad. Los distritos centrales puedes recorrerlos andando sin problemas pero, si te entretienes mucho en alguna atracción y crees que te puede pillar el toro, siempre puedes hacer uso del excelente servicio de transporte público de la ciudad.
Dependiendo de dónde te alojes, puedes adaptar el itinerario a tu localización. Por ejemplo, si te alojas en Buda, quizá te resulte más práctico aprovechar el primer día de tu estancia para ver lo que tienes más a mano y caminar un poco menos. Lo mismo si te alojas en Pest, para el otro lado del río. Pero lo ideal creemos que sería hacerlo del siguiente modo:
- Día 1 – Buda: Buda es el casco histórico de la ciudad, el distrito que cuenta con los monumentos más relevantes. Y además, ¡están bastante cerca unos de otros! Puedes empezar tu ruta ascendiendo al Castillo de Buda, pasar por el magnífico mirador del Bastion de los Pescadores, perderte una horita en el Laberinto del Castillo de Buda y disfrutar de la belleza de la Iglesia de Matías. Todo el recorrido de la colina de Buda podrás hacerlo en medio día sin demasiado problema. Tras ello lo ideal sería hacer una parada en una de las bonitas terrazas del centro para reponer fuerzas disfrutando de la sabrosa y potente comida húngara (y tomar una cervecita o vino húngaro). Una vez repuesta la energía, puedes acabar de ver lo esencial de Buda ascendiendo al Monte Gellért. Es un paseo precioso que te brindará la posibilidad de disfrutar de las vistas de la ciudad mientras asciendes desde diferentes miradores y que culmina en la Ciudadela de Budapest, otra de las visitas obligadas a la ciudad. En la cima también se encuentra La Estatua de la Libertad. Y para terminar el recorrido, lo mejor sería pasar un par de horas de relax en el Balneario Gellért, quizá el más popular de la ciudad, que se encuentra en el mismo monte.
- Día 2 – Pest: Pest es la parte comercial, financiera y administrativa de la ciudad. Eso no quiere decir que no cuente con una amplia oferta cultural, pero sí que es cierto que ofrece múltiples posibilidades. Una buena forma de optimizar el segundo día sería comenzar por visitar el distrito V, en el que encontrarás el Parlamento, la Basílica de San Esteban, el Mercado Central o la Calle Vaci. Tras comer en uno de sus muchos restaurantes, puedes dirigirte al distrito VI para pasar la tarde paseando por la Avenida Andrassy, visitar la Ópera o la Plaza de los Héroes.
- Día 3 – Pest: El último día de tu viaje puedes dedicarlo a explorar el Barrio Judío de Budapest, situado en el distrito VII. En él podrás disfrutar de la Gran Sinagoga o el Museo Judío Húngaro, además de perderte en sus pintorescas calles. El tiempo que te sobre puedes dedicarlo a explorar los Ruin Pubs, un tipo de locales alternativos que sin duda no te van a dejar indiferente. Sobra decir que, aunque no lo hayamos mencionado, no dudes en aprovechar cualquier paseo que des entre Buda y Pest para visitar el Puente de las Cadenas, uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad.
¿Y si tengo más días?
La oferta de Budapest no se acaba fácilmente. En este artículo hemos tratado de condensar lo indispensable para hacerte una idea de lo más representativo de la ciudad, pero sin duda ofrece muchas más posibilidades tanto turísticas como de ocio.
Si cuentas con más días puedes siempre puedes visitar alguno de los muchos balnearios de la ciudad (el de Gellért es el más famoso pero no es ni de lejos el mejor de ellos), recorrer el Danubio en barco, visitar la Isla Margarita o el Memento Park. Y sobra decir que la oferta de ocio nocturno es tan variada como atractiva.
En resumen
Podemos decir que el tiempo mínimo para conocer Budapest apropiadamente es de 3 días. Es el tiempo más que suficiente para ver lo esencial de la ciudad, pero ni mucho menos para disfrutarla a fondo. Budapest es una ciudad llena de matices y todo el tiempo que puedas dedicar a perderte en sus calles será sin duda algo gratificante. Por lo que nuestro consejo es que, si tienes la oportunidad, no dudes en pasar todo el tiempo posible en esta histórica y preciosa joda del Danubio.