Qué hacer en Buda

Budapest es una ciudad muy rica en historia por lo que la oferta cultural es muy amplia pero además ofrece múltiples posibilidades de ocio. De hecho, son tantas las posibilidades que ofrece la ciudad que vamos a dividir en dos partes la oferta turística. En este artículo vamos a ver las principales atracciones de Buda. Para conocer las principales atracciones de Pest, sigue este enlace.

Castillo de Buda

El Castillo de Buda, antiguamente conocido como Palacio Real, por ser la residencia de los monarcas húngaros, se construyó durante el siglo XIV siguiendo un estilo tardogótico. Más tarde, durante el siglo XVIII, los Habsburgo lo reconstruyeron siguiendo un estilo tardobarroco tras recuperar Hungría de los otomanos.  Finalmente, durante el siglo XIX, fue ampliado siguiendo el estilo neobarroco terminándose la obra en 1904. Tras la Segunda Guerra Mundial el castillo quedó casi en ruinas, siendo reconstruido por el gobierno comunista húngaro en un estilo neoclásico y eliminando las referencias monárquicas. En 1987 fue declarado Patrimonio de la Humanidad.

Actualmente acoge la Biblioteca Széchenyi, la Galería Nacional Húngara y el Museo de Historia de Budapest.

Laberinto del Castillo de Buda

Lo primero que hay que decir es que, pese a su nombre, el Laberinto no se encuentra en el Castillo de Buda sino que está cerca de la Iglesia de San Matías y el Bastión de los Pescadores. Se trata de un laberinto generado de forma natural por la erosión de las aguas termales que tanto abundan en Budapest y que posteriormente se ha ido ampliando de manera artificial para darle diferentes usos. Es un verdadero laberinto de más de un kilómetro lleno de historia en el que merece la pena perderse para encontrarse con las maravillas que oculta, desde estatuas a una fuente de vino.

La Iglesia de Matías

También conocida como la Iglesia de Nuestra Señora, es el templo católico más grande de Hungría. La tradición cuenta que se trata fue construida por el rey Béla IV y posteriormente expandida por otros reyes hasta alcanzar un estilo renacentista de la mano de Matías I en 1470, al que debe su apodo.  En 1541, tras la invasión otomana de Hungría, pasó a ser una mezquita hasta que los ejércitos germánicos expulsaron a los turcos 150 años después. Su estado actual, con un claro predominio del estilo neogótico, lo alcanzó a finales del siglo XIX. La iglesia alberga las tumbas de Béla III y su esposa, Ana de Antiochia. En ella se han celebrado bodas reales y coronaciones de reyes húngaros, incluyendo la de Carlos IV, último Habsburgo, en 1916. También hay que señalar que goza de una acústica excelente, por lo que se celebran conciertos de órgano y música clásica con bastante frecuencia.

Bastión de los Pescadores

Lo que se conoce como Bastión de los Pescadores es un mirador de estilo neogótico y neorrománico, ubicado en la colina de Buda y desde el cual podremos disfrutar de una maravillosa vista de Pest (si lo visitas al anochecer disfrutarás de una vista sin igual de Pest iluminada). Este mirador se diseñó y construyó entre 1895 y 1902 por Frigyes Schulek. El conjunto está formado por siete torres que representan a las siete tribus magiares  que se establecieron en la actual Hungría en el año 896. Su nombre se lo debe al grupo de pescadores que se encargaban de defender esta zona de las murallas durante la Edad Media. Además, entre el bastión y la Iglesia de Matías podrás encontrar la estatua ecuestre de bronce del rey Esteban I, levantada en 1906.

Cómo llegar al Bastión

El Bastión se encuentra entre el Castillo de Buda y la Iglesia de Matías, por lo que para llegar también puedes coger los autobuses 16, 16a y 116.

Puente de las Cadenas

Es el puente más emblemático y bonito del Danubio además del más antiguo de Budapest.  Su nombre se debe a que se trata de un puente colgante en el cual se han utilizado eslabones en lugar de cables. También se conoce como Puente Széchenyi, en honor al conde István Széchenyi, precursor de la obra. Hay que decir que el actual no es el Puente de las Cadenas original, ya que el ejército nazi voló todos los puentes de la ciudad durante su ocupación en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial. El primer Puente de las Cadenas fue inaugurado en 1849 y el segundo, 100 años después, en 1949. Como nota curiosa, hay una leyenda acerca de las cuatro estatuas de leones que se sitúan a las entradas del puente: se dice que éstas cobrarán vida cuando Hungría esté en peligro para vencer a los invasores.

Cómo llegar al Puente de las Cadenas

El puente se encuentra en el centro de la ciudad, entre Buda y Pest. Puedes llegar en metro siguiendo la línea amarilla (M1) y bajando en Vörösmarty tér. También puedes llegar en la línea 2 del tranvía.

Monte Gellért

Este monte de 235 metros de altura situado junto al Danubio es una de las zonas de paseo más populares de Budapest gracias a las magníficas vistas que nos brinda. La historia de este lugar es un tanto peculiar, ya que debe su nombre a San Gerardo, un obispo al que el rey Esteban I invitó a Hungría para evangelizar a las tribus magiares. Cuenta la tradición que éstas no vieron de buenos ojos el convertirse y metieron al obispo en un barril y lo lanzaron monte abajo, dándole muerte. En la parte oriental del monte hay un monumento a San Gerardo.

Si decides visitar esta colina, además del monumento al obispo, podrás disfrutar de varios miradores durante el ascenso o una pequeña ermita de lo más peculiar que se encuentra excavada en la roca del monte. Al llegar a la cima te encontrarás la Estatua de la Libertad y la Ciudadela de Budapest. Y al bajar podrás relajarte en el balneario Gellért, uno de los más populares de Budapest.

Ciudadela de Budapest

Ubicada en la cima del Monte Gellért, la ciudadela se erigió en 1854 como respuesta a la Revolución húngara que pretendía librarse del yugo de los Habsburgo. Se trata de la principal atracción del monte. Desde ella se puede ver la ciudad al completo y es que esta era su función original: vigilar la ciudad y ejercer de muestra del poder imperial. En 1897 los Habsburgo entregaron la fortaleza a los húngaros y esta fue parcialmente destruida. Durante la Segunda Guerra Mundial fue ocupada por los nazis, quienes construyeron un búnker en el interior y colocaron sus defensas antiaéreas. En 1960 fue declarada lugar de interés turístico y es desde entonces que puede ser visitada.

Dentro de la ciudadela, además de disfrutar de las mejores vistas de la ciudad, podrás visitar la fortaleza previo pago de una entrada de 1200 Ft. De hacerlo te encontrarás en el interior con sesenta cañones y el búnker nazi previamente mencionado, que a su vez alberga una suerte de museo de cera bastante bonito y una vasta colección de imágenes de guerra. Hay que decir que, de no interesarte la visita al búnker, no merece la pena pagar la entrada: las vistas son similares desde el interior de la fortaleza a las que vas a poder disfrutar fuera de la misma.

Balnearios en Buda

Como ya sabrás, Budapest es conocida como la Ciudad de los Balnearios. Entre los situados en la zona de Buda hay tres que merece la pena destacar: el Balneario Gellért, situado en el monte del mismo nombre, el Balneario Király, ubicado en Fö utca, y el Balneario Rudas, en Döbrentei tér, junto al puente de Elisabeth. Si quieres saber más sobre los balnearios de Budapest no dejes de visitar nuestro artículo dedicado.

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