Ya tienes todo listo para pasar un agradable puente en Budapest. Maletas listas, hotel reservado y muchas ganas de disfrutar. Ahora vamos a ver cómo optimizar tu tiempo en la capital húngara y conocer todo lo imprescindible en el tiempo con el que contamos.
Como ya sabrás, Budapest nace de la unión de dos ciudades: Buda y Pest, separadas por el Danubio. Esta separación geográfica hay que tenerla en cuenta a la hora de organizar nuestro tiempo, ya que resulta poco práctico pasarse el día cruzando el Danubio.
Índice del artículo
Día 1
Entre el vuelo, el traslado desde el aeropuerto y la llegada al hotel vas a perder bastante tiempo y energía. Probablemente tu alojamiento se encuentre en Pest, que además sería lo más práctico si no quieres perder más tiempo y energía subiendo y bajando la colina de Buda constantemente. Por eso lo más práctico puede ser que dediques el tiempo que te resta del primer día visitando uno de los balnearios de este lado del Danubio, para después cenar y tomar algo en alguno de los numerosos locales del centro de la ciudad. Si quieres conocer los mejores balnearios de Budapest puedes visitar nuestro artículo dedicado.
Día 2
Una buena opción para el segundo día es visitar Buda, la parte histórica y monumental de Budapest. Lo ideal sería comenzar el recorrido subiendo a la colina de Buda y visitar su castillo, el laberinto, la Iglesia de Matías y el Bastión de los pescadores. Con este recorrido ya habrás consumido toda la mañana y, sin duda, estarás más que hambriento.
Haz un parón para comer y dirígete después al monte Gellért para completar tu recorrido. Lo ideal sería subirlo andando para así disfrutar de las maravillosas vistas que ofrece el recorrido y no perderte nada. En la cima del monte se encuentra la Ciudadela, a la que podrás acceder si decides pagar la entrada, o bien simplemente contemplar sus imponentes muros y la estatua de la Libertad situada en su exterior.
Luego puedes descender y relajarte un poco en el balneario de Gellért que, si bien no es el mejor de la ciudad, sí es el más famoso de ellos. Y de regreso a Pest puedes aprovechar para cruzar por el Puente de las Cadenas, otro de los monumentos más emblemáticos de la ciudad.
Día 3
El tiempo restante en Budapest bien puedes dedicarlo a conocer la parte más moderna de la ciudad: Pest. Esto no quiere decir que no resulte interesante desde el punto de vista turístico o cultural. Todo lo contrario, pero la oferta de Pest es muy amplia y no se limita tanto como la de Buda.
Una buena forma de comenzar el recorrido por Pest sería visitar el Parlamento. Es importante que hagas tu reserva antes de ir, ya que no podrás acceder sin haberlo hecho y, la verdad, es una visita muy solicitada, por lo que de no contar con reserva vas a perder mucho tiempo esperando por un turno de visita con hueco. Para ello puedes usar la propia web del parlamento (en inglés) y conseguir tu visita guiada en español.
Una vez salgas del Parlamento puedes acercarte a visitar los Zapatos del Danubio, un monumento al horror del Holocausto judío, especialmente duro en esta ciudad, siendo fusilados a orillas del Danubio hasta 20.000 de ellos.
Desde ahí puedes continuar tu visita por el distrito I y acercarte a la Basílica de San Esteban y caminar un rato por la calle Vaci, dejando el Mercado Central para cuando llegue la hora de comer y optimizar la visita.
Por la tarde puedes lanzarte a explorar el barrio judío de Budapest, comenzando por la Gran Sinagoga, la segunda mayor del mundo. Puedes continuar el recorrido histórico de este barrio visitando el Museo Judío, el cementerio judío y el Árbol de la Vida, un monumento en forma de sauce llorón cuyas hojas llevan inscritas los nombres de los judíos asesinados durante el holocausto.
Para terminar el día y alejarnos un poco del aire de tristeza que siempre causa visitar este tipo de memoriales, no sería una mala idea ir a cenar y tomar algo a alguno de los numerosos ruin pubs del barrio judío. Representan una oferta de ocio completamente diferente a las usuales: se trata de locales antiguos reutilizados como proyectos de ocio y cultura en los que se puede comer, beber, bailar o incluso ver conciertos en vivo u obras de teatro. No en vano uno de ellos, fue nombrado por Lonely Planet como el tercer mejor bar del mundo. No dejes de visitar nuestro artículo dedicado si deseas saber más sobre los ruin pubs de Budapest.
Día 4
Para el último día, teniendo en cuenta que tendrás que contar con el viaje de regreso, puedes dejarte un paseo por la Avenida Andrássy, la calle más importante de la ciudad. En ella se encuentra la Ópera de Budapest, la Casa del Terror y la plaza Oktogon, entre otras muchas. En realidad esta calle da para mucho más, pero dependiendo del tiempo con el que cuentes podrás exprimirla mejor o peor.
La calle finaliza en la Plaza de los Héroes y, desde ahí, si aún cuentas con tiempo, puedes acercarte a dar un relajante paseo por el parque Városliget, el más popular de la ciudad.
Para finalizar
Naturalmente este recorrido no basta para conocer todas las maravillas que ofrece Budapest, pero sí es una buena forma de optimizar esos cuatro días de viaje. Sin duda te enamorarás de Budapest y estarás deseando regresar para recorrerla más a fondo y continuar descubriendo la multitud de maravillas que esconde esta antigua capital europea.